LIDERAZGO EN CONDICIÓN

Un líder nace, no se hace”, es lo que se ha dicho en mas de una vez. — ¿Se podrá comprobar a través de la Biblia, que los lideres nacen bajo una asignación divina? — Dios es eterno, y su visión es de eternidad a eternidad. No hay nada oculto ante los ojos de Dios. Ni un antes, ni un después existen para Dios, porque todo está presente ante sus ojos. Por lo tanto, la vida de toda persona tiene causas, propósitos, asignaciones específicas, y un llamado directo o indirecto de parte de Dios. Hubieron líderes a quienes se les anticipó una profecía, y eso marcó sus vidas en toda su historia. En algunos casos, se puede ver el drama de la familia de un líder antes de su nacimiento, su preparación, su llamado; y finalmente, su misión. En otros aspectos, se podrían ignorar muchas etapas en la vida de un personaje en el liderazgo; pero, no se podría negar que al final fueron puestos para tener una participación en la historia de otras personas. Dios gobierna, y nada sucede por casualidad en la vida de cada ser humano. Quienes se equivocan y fallan en su condición de asignación, son aquellos que no valoran sus días y no toman en cuenta al autor de sus vidas. Las respuestas de lo que somos están en Dios, y la Biblia se encarga de orientarnos en las condiciones divinas.

Sabemos que a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo; a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” -Romanos 8:29-30.*

Un verdadero liderazgo en Dios existe, porque está programado providencial y soberanamente, y de acuerdo a las necesidades y a los tiempos. Moisés, Gedeón, Samuel, Daniel, David; y muchos más líderes, vinieron exactamente a cumplir una misión determinada, en un tiempo determinado. A todos aquellos que algunas Biblias los titulan como “Héroes de la fe”, se les podría llamar caudillos, jueces, profetas, reyes, intermediarios; así como también líderes, porque cumplieron una misión. Con cada liderazgo descrito en la Biblia; sobre todas las cosas, despuntan los planes y propósitos del gobierno de Dios. Las misiones con éxito están para ser establecidas y realizadas por líderes fuertes y leales a su llamado en Dios. Los liderazgos en Dios rompen moldes, confrontan la oposición a los cambios, y establecen los diseños de la voluntad divina. Los liderazgos en Dios se pulen en la adversidad. Nada es fácil en la vida, mucho menos lo grande de una misión asignada divinamente. Dios se encarga de poner las condiciones para capacitar y poner a un líder en condición para servir.

PREPARACIÓN Y ASIGNACIÓN

Un líder que nace para una misión especial lo encontramos en el caso de Nehemías. Nehemías, es el nombre que lleva el libro de la Biblia, y trata la historia del mismo autor que fue escogido y acondicionado por Dios, cuyo significado es: “Consolación de Dios”. Nehemías es el personaje bíblico que logró una inédita hazaña de restauracion de las murallas de la ciudad de Jerusalén. Fue en los días del imperio Medo Persa que Nehemías surgió como un líder respaldado por Dios. Todo comenzó cuando Nehemías se vio en condiciones de quebranto con las malas noticias que oyó respecto a la gran necesidad que había en su pueblo, y esto fue lo que le produjo un enorme peso de congoja y clamor a Dios.

Ellos me dijeron: “El remanente, los que han quedado de la cautividad allí en la provincia, está en gran dificultad y afrenta. La muralla de Jerusalén está derribada, y sus puertas quemadas a fuego.” — Cuando escuché estas palabras, me senté, lloré e hice duelo por algunos días. Ayuné y oré delante del Dios de los cielos,… -Nehemías 1:3-4.

Nehemías fue un hombre de confianza y muy cercano al Rey Artajerjes; por tal motivo, fue notorio su estado de ánimo ante el Rey. Por lo tanto, Dios acondicionó el momento, las personas, y las circunstancias, para que por la influencia y la autoridad del Rey Artajerjes, Nehemías diera por confirmado su llamado al liderazgo. Nehemías entendió las condiciones de su preparación, para la misión de la restauración de los muros de Jerusalén. A través de la historia de Nehemías veo algunas características del verdadero llamado al liderazgo, la preparación, la asignación, y la misión de parte de Dios. Cuando un atleta llamado a competir, se ha sometido a la disciplina de su entrenamiento, estará en la condición apropiada para su misión. A continuación les comparto siete características del liderazgo de Nehemías, que lo llevó a tener la condición ideal para la obra de Dios.

1- RELACIÓN CON DIOS

El llamado al liderazgo se descubre y consolida con una relación muy cercana al corazón de Dios”.

Bajo esta premisa, veo la vida de Nehemías sometida a Dios, y bajo circunstancias normales y muy naturales. Nehemías era un judío sirviendo a un Rey gentil. El trabajo de Nehemías era rutinario, aunque se movía de una manera profesional en la excelente posición que ocupaba dentro del palacio. Nehemías tuvo que mantener rigurosamente sus costumbres y tradiciones de acercamiento a Dios, aún en medio de un reino pagano. Bajo ese contexto cotidiano en su mundo de relaciones, sostenía su contacto personal con Dios, y mantenía su corazón dispuesto para Él.

2- SENSIBILIDAD ESPIRITUAL

Un líder sensible de corazón, entiende más fácilmente el llamado de Dios”.

Nehemías era un hombre apasionado por lo que hacía, y eso también lo mantenía alerta para su relación con Dios. Si el hombre pierde la sensibilidad, tiende a perder su propósito y la disposición de ser útil en la vida. La sensibilidad de corazón es otra realidad que activa el llamado de Dios. El espíritu humano tiene la capacidad de sentir a Dios, y de entender cuál es su actividad correspondiente. Cuando las fibras interiores más delicadas del corazón humano vibran por hacer la voluntad de Dios, provocarán distintos sentimientos al servicio. El ser humano está ligado con otros de su especie en su espíritu, y eso le provoca sentimientos para servirles y la disposición de ayudar a los demás.

3- QUEBRANTAMIENTO INTERIOR

Un verdadero llamado de Dios al liderazgo quebranta el corazón a través de las circunstancias que a otros les afecta”.

Si se suma la relación con Dios, con la sensibilidad espiritual, dará como resultado, el quebrantamiento interior. El quebrantamiento es visto de distintas formas: Primero, es el rompimiento de un corazón endurecido, hasta llegar a quebrantarse para tener que tomar decisiones. Segundo, es el decaimiento del ánimo y la debilidad del espíritu, y donde la persona llega a ser más vulnerable. Tercero, es el estado de fragilidad humana, en donde se hace más fácil el quebrantamiento de sus sentimientos más profundos. Cuarto, es el punto donde surgen los sentimientos de la necesidad del perdón a causa de las fallas y el incumplimiento del deber. Nehemías se llegó a sentir tan susceptible, cuando oyó la condición de sus hermanos en la ciudad de Jerusalén.

4- FRUTOS DEL LLAMADO

“El llamado de Dios al liderazgo, es genuino, cuando produce los frutos para la preparación a la misión asignada”.

El cambio radical en Nehemías demuestra el impacto interior que le causó la noticia de sus hermanos. Es como si dijera: “Tengo que hacer algo, no se como; pero, tengo que hacer algo”. Nehemías puso en acción sus sentimientos, y al quebrantarse oró a Dios, como el único que podía entenderle y dirigirle. Hay muchos principios bíblicos que son determinantes, y muchos de ellos fueron enseñados por Jesús, por ejemplo: “Por sus frutos los conoceréis”. -Mateo 7:16. – y – “Porque cada árbol es conocido por su fruto”. -Lucas 6:44. — El llamado divino viene antes, y los frutos después. Dios primero siembra, y después espera por los frutos. Si hay frutos dignos de arrepentimiento, las bendiciones de Dios vendrán. Los principios de Jesús, se aplican a toda persona, y en toda circunstancia.

5- PRIORIDADES Y VALORES

“El llamado de Dios al liderazgo se torna más importante que la posición y la comodidad”.

Nehemías quebrantado y orando a Dios, es el típico líder que sabe cuales son sus prioridades y valores. Nehemías sabía que Dios lo puso donde estaba, y que ahora era el momento de actuar. No hay nada más incómodo que la comodidad misma que detiene para no hacer la voluntad de Dios. A Nehemías le importaba Dios y su pueblo, y quería hacer algo por los que estaban olvidados en su honor y dignidad. Si a Dios le importa el bienestar de su pueblo, sus líderes tomarán su asignación en primer lugar para recuperar lo que otros han perdido. Puesto en balanza lo que una persona tiene, con lo que podría lograr a favor de los demás, define la diferencia del llamado al liderazgo. Para un líder pesan más los resultados de sus convicciones para servir, como lo mejor de su llamado. Un líder siempre hará cambios conforme a sus prioridades y valores, aunque esto signifique dejarlo todo.

6- CAMBIO DE CORAZÓN

“El llamado de Dios al liderazgo cambia primero el corazón, antes que las circunstancias.”

Un cambio de corazón no significa necesariamente un cambio de lo malo a lo bueno, o de la desobediencia a la obediencia. Un cambio de corazón podría significar un cambio de ubicación, de dirección, de prioridades, o de propósitos. El llamado a Nehemías le cambió su estado de ánimo, y le trajo diligencia para comprender su misión. El cambio en el corazón de Nehemías fue el comienzo de un largo proceso para una obra de reconstrucción para realizarse a largo plazo. Nehemías no había estado antes tan meditabundo, como lo estuvo después de oír las malas noticias de Jerusalén. Las circunstancias no iban a cambiar solo por la preocupación de Nehemías; sin embargo, el era un agente del cambio que ya estaba en proceso. Un llamado divino afecta las fibras más íntimas de la voluntad humana, para ser movida a hacer la voluntad divina.

7- FUENTE DE ORACIÓN

“El llamado de Dios al liderazgo se sustenta y se mantiene por medio de la oración.”

Nehemías estaba en la categoría de un Judío devoto a sus creencias, y muy radical en sus convicciones religiosas. No obstante, cuando las circunstancias cambiaron después de oír las noticias de Jerusalén, Nehemías meditó, lloró, y se humilló ante Dios. Un cambio interior en el líder, significa subir una grada más hacia una condición óptima de recepción y disposición para escuchar la voz divina. Dios siempre usará distintos elementos para hablar y darle un giro nuevo a las personas que quiere usar. Lo que fue para Abraham la voz en Ur de los Caldeos, lo que fue para Moisés la zarza ardiendo, y lo que fue para David un Goliat; para Nehemías fueron las noticias de su pueblo el medio que Dios usó para llamarlo. Nehemías iba a liderar una misión de cambios trascendentales para toda una nación. Por lo tanto, para sostener y mantener esa fuerza interior de liderazgo se necesitaba la fuente de la oración. La oración es la fuente para recibir nuevas fuerzas, visión, seguridad, y determinación divina, para iniciar y terminar una obra.

CONCLUSIONES

Siempre hay un comienzo en el liderazgo, y todo inicia con fe, y una llama encendida de esperanza para participar y traer soluciones. Tu liderazgo talvés comenzó con tus abuelos, tus padres, o hermanos, y talvés ahora sea el tiempo para que tú también te levantes. Dios lo tiene todo previsto; y ni tú, ni nadie, son la excepción dentro de los propósitos divinos. No puedes saber si eres escogido para una misión específica, sino actúas y pones por obra la fe que hay dentro de ti. Mira las circunstancias, escucha a los más cercanos, a los más íntimos, y a los de tu confianza y predilección alrededor; porque Dios habla. Dios va a usar distintos medios para hablarte, para prepararte, y para hacerte entendido en tu llamado. Así como Nehemías, Dios removerá sentimientos dormidos dentro de ti, para que despiertes a una realidad de cambio hacia un liderazgo inédito dentro de ti.

La fe que está en ti provocará cambios, o complementará la obra que otros ya comenzaron. Si tu también eres llamado, tu tiempo llegará. Pon tus oídos atentos a los que te están preparando, porque Dios tiene una misión determinada para ti. Pablo le dijo a Timoteo, lo que ahora te estoy diciendo a ti, en las siguientes palabras: “Traigo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy convencido de que también en ti.” -2 Timoteo 1:5. — La madre de Moisés lanzó a su pequeño al río, sin saber qué; días después, sería su nodriza para darle amor, ternura, educación, y fe, a su propio hijo dentro del palacio real de Faraón. — ¡Adelante! — Dios pondrá todo en las condiciones adecuadas para que veas tu liderazgo en las mejores y más aptas condiciones para servir.

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera.

Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com

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