ORACIONES DE UN LÍDER

El libro de Nehemías tiene un estilo de escritura como la de un diario, y narra respecto a sus vivencias en la obra de la reconstrucción de los muros de Jerusalén. Nehemías en su forma literaria, marcó un espacio cronológico en cada etapa donde había encontrado la oposición a su obra. Nehemías intervino metódicamente en la corrección de otros líderes bajo su administración gubernamental, y sus oraciones describen el contenido de varios e intensos clamores en privado a lo largo de su servicio. Las oraciones de Nehemías fueron espontáneas, y sin nada que ver con la liturgia eclesiástica, y la formalidad de oraciones religiosas superficiales. Nehemías supo confiar y esperar en Dios, mientras duró su asignación, liderazgo, y misión. Nehemías oró por espacio de muchos años, mientras duró la reconstrucción de los muros. Este siervo del Señor fue siempre un hombre de compromiso. Nehemías fue un hombre de oración, y desde que oyó del sufrimiento de Israel, fue donde se dio cuenta de su llamado para desarrollar un liderazgo de restauración.

Dios inició cambiando los sentimientos internos de Nehemías, para que se produjera un cambio en su ambiente exterior. El Rey Artajerjes, quien conocía perfectamente a Nehemías, fue de los primeros en notar el cambio en Nehemías. El liderazgo de Nehemías enseña muchísimo respecto al control soberano que ejerce Dios sobre todas las cosas, incluyendo la adversidad. Las oraciones que fueron hechas en medio de las contrariedades tuvieron una respuesta divina. Nehemías es un ejemplo muy claro del liderazgo que depende de la intervención divina en lo imposible, sin dejar las acciones de su parte en lo posible. Con la historia de Nehemías, se aprende mucho sobre la devoción a Dios por medio de la oración. De eso trata este tema, con un análisis de 11 Oraciones hechas por Nehemías como referencia. Siendo un líder de Israel, cada oración de Nehemías representa una lección en las contrariedades dentro de las funciones de su liderazgo, y en los desafíos a su integridad.

1- PIDIENDO PERDÓN Y RESTAURACIÓN

Cuando escuché estas palabras, me senté, lloré e hice duelo por algunos días. Ayuné y oré delante del Dios de los cielos,…” -Nehemías 1:4.*

Nehemías había quedado perplejo con las noticias del desastre en Israel, y solo le quedaba ponerse en las manos de Dios en oración. Nehemías era un hombre fuerte; pero, susceptible a la vez. Esta era la razón del porqué Nehemías oró, y lo demás quedó detallado por la historia de su liderazgo. La primera oración de Nehemías, le ayudó a dejar el control a Dios, para que su sentimientos no tomaran el control. Hay siete puntos importantes de la primera oración de Nehemías, y esto marcó claramente su vocación al liderazgo de Israel. Este fue el orden que afectó internamente a Nehemías, para que acudiera a Dios, y se convirtiera en un restaurador y guerrero en oración.

  1. Su identidad, preocupación, e interés por su gente.
  2. Su atención al informe de las noticias de su pueblo.
  3. Su acción de sentarse y meditar.
  4. Su sensibilidad interior al llorar.
  5. Su actitud de enlutarse (afligirse), por un tiempo.
  6. Su disposición al ayuno.
  7. Su decisión y dedicación a la oración.

Las sentimientos de una persona, demuestran el verdadero estado de su corazón. Los sentimientos naturales se combinan; y pueden ser nocivos, si no se canalizan a Dios en la oración. El nivel de un corazón compungido y necesitado se mide por medio de la oración. Nehemías fue ese hombre líder de sus propios sentimientos, y líder sobre las convicciones de su llamado a la restauración y reconstrucción de Jerusalén. La primera oración de Nehemías revela lo siguiente:

  1. Mantuvo una oración ordenada, enfocada, asegurada, constante, y perseverante; con una fe fresca en el Dios de sus ancestros.
  2. Su oración fue específica a Dios por su pueblo, y confesa por los pecados ancestrales y personales (vs. 5 al 6).
  3. Su oración fue con conocimiento histórico y actualizado en la realidad que vivía Israel en su tiempo (vs. 7). Su oración confesó en fe los juicios de Dios como resultado de la desobediencia.
  4. Su oración también declaró las promesas divinas en el arrepentimiento (vs. 9).
  5. Su oración mantuvo la esperanza y la visión de acuerdo al plan y a los propósitos divinos (vs. 10).
  6. Su oración fue un compromiso lleno de convicción, sometimiento, y disposición a la voluntad de Dios (vs. 11).

La primera oración de Nehemías, demuestra la profunda convicción de su corazón, su confianza personal con Dios, y que fue la clave para definir su misión. Nehemías al final de su oración dijo: “Oh Jehová, por favor, esté atento tu oído a la oración de tu siervo y a la oración de tus siervos que quieren reverenciar tu nombre. Prospera, por favor, a tu siervo hoy, y concédele gracia ante aquel hombre.Entonces yo servía de copero al rey.” -Nehemías 1:11. — Nehemías llegó en el orden correcto delante de Dios en su oración, y su libro revela que la intervención divina siempre estuvo activa. De acuerdo a lo que revelan sus oraciones, Nehemías se sometió a la voluntad de Dios; por tal motivo, es considerado un siervo de Dios, y un líder importante en la historia del pueblo de Israel en los tiempos de necesidad.

2- PIDIENDO DIRECCIÓN

El rey me preguntó: — ¿Qué es lo que pides? — Entonces oré al Dios de los cielos,…” -Nehemías 2:4.

La historia de Nehemías me hace soltar la imaginación del drama que vivió por algunos días. No fue casualidad que al mismo tiempo que Nehemías fuera sensitivo ante Dios, también hubiera un Rey de corazón sensible y sin prejuicios que lo viera, lo escuchara, lo aceptara, y lo ayudara. Después de la primera oración, la devoción de Nehemías ante Dios fue constante y perseverante. Personalmente creo, que Nehemías fue un hombre de oración, por los detalles de la dirección que tomó su liderazgo. Aunque solo leamos un pequeño párrafo que declara el sentir de Nehemías, eso no significa que sus oraciones fueron cortas y concisas.

Nehemías demuestra su sensibilidad ante las circunstancias, buscando la ocasión para ser guiado por Dios. De la misma manera que sabía que tenía que pedirle a Dios, también quería que Dios le enseñara que pedirle al Rey. Así como Dios escucha y es generoso (viéndolo figurativamente), el Rey Artajerjes escuchó y fue generoso con Nehemías. Así como Dios da más de lo que le pedimos, así fue el Rey Artajerjes con Nehemías. Dios interviene usando circunstancias y personas para guiarnos, y demostrando con eso su participación sobrenatural dentro lo natural de las cosas. Orar es una necesidad real del corazón, y se hace necesario en la devoción.

3- PIDIENDO INTERVENCIÓN

¡Escucha, oh Dios nuestro, porque somos objeto de desprecio! — Devuelve su afrenta sobre sus cabezas, y entrégalos como presa en una tierra de cautividad. No cubras su iniquidad, ni su pecado sea borrado de delante de ti, porque provocaron a los que edificaban.” -Nehemías 4:4-5.

Cuando Nehemías estuvo dentro de las murallas de Jerusalén que fueron derruidas, inició la oposición, y surgieron los encolerizados enemigos. Nehemías no los vio como enemigos, puesto qué no intervenieron en su contra de inmediato. Nehemías solamente pudo ver la oposición en las palabras y en las actitudes de los que cohabitaron con su pueblo. El escarnio y menosprecio es una estrategia que puede desanimar y detener las manos trabajadoras en la obra de Dios. Nehemías supo, que solamente Dios puede intervenir y cambiar las circunstancias, y la adversidad.

Nehemías como líder pudo darse cuenta de la oposición de quienes menosprecian la obra de restauración. La oración de Nehemías revela que Dios podía revertir los baldones, que como agua fría apagaría el entusiasmo en la obra de reconstrucción para su pueblo. Nehemías comprendió qué, son los detractores los cautivos en la tierra de los constructores. Además, Nehemías le pidió a Dios que sacara a la luz el mal y la iniquidad, y que fueran totalmente barridos delante de Él. La oposición en la obra de Dios no es contra los edificadores, sino contra el dueño y sus labores.

4- PIDIENDO Y ACCIONANDO

Entonces oramos a nuestro Dios, y a causa de ellos pusimos guardia contra ellos de día y de noche.” -Nehemías 4:9.

De primero fue una contradicción y enojo; y aparentemente palabras molestas, sin mayores consecuencias. Pero, Nehemías empezó a ver las mentes cerradas, encolerizadas, fraguando conspiración, haciendo estrategias para combatir y detener el avance de la obra. Cuando ya hubo nombres y actitudes claras; eso significó que la guerra apenas comenzaba. Nehemías supo que los enemigos cuando se unen son peligrosos. Los enemigos eran reales, y sus planes fueron para hacerle daño a la obra de Dios. Eso sí, nada, ni nadie, es más fuerte que Dios, quien está con el líder que confronta la adversidad con valor, tesón, y oración.

Nehemías usó su mejor arma y estrategia para pelear contra sus enemigos; es decir, la oración, y también buscó la unidad para la oración convenida, como la primera línea de combate. La oración unida desbarata ejércitos de maldad. Además, junto a la acción espiritual, Nehemías se puso en acción de defensa y protección, para repeler todo ataque de la oposición. El pueblo unido en propósitos de reconstrucción, no estará completamente unido si le falta la oración. El pueblo unido trabaja y ora a su favor, y la oración unida trabaja y obra el favor de Dios para su pueblo. Un líder que ora y también acciona, es un líder que une las fuerzas de la fe y la confianza en Dios, con las acciones de sus estrategias de fuerza y unidad.

5- PIDIENDO SER RECORDADO

¡Acuérdate de mí para bien, oh Dios mío, de todo lo que he hecho por este pueblo!“ -Nehemías 5:19.

La oposición se hizo después desde dentro del pueblo, por la falta de rectitud en el corazón de algunos. Los más pudientes se habían propasado en la necesidad de los más pobres, y los habían sometido a deudas y a esclavitud, y Nehemías no pudo soportarlo. Las prácticas de la usura habían traspasado los límites, y estaban abusando de sus propios hermanos. Nehemías tuvo que volverse agresivamente hacia el pueblo, y “tomar el toro por los cuernos”. Siendo gobernador por doce años, Nehemias también fue como un profeta, y enarboló la bandera de la integridad y el temor a Dios delante de la gente. Nehemías abolió la corrupción y fue un ejemplo con sus acciones ante los ojos del pueblo.

La oración de Nehemías ante Dios en sus intervenciones de liderazgo, fue para atraer el bien a su propia casa. Dios toma en cuenta los buenos hechos, porque son una buena siembra, para una buena y gran cosecha. Pedirle a Dios que haga memoria de las buenas obras, es una de las oraciones más atrevidas, porque demuestra la confianza de las acciones en Dios. Un líder como Nehemías no se doblega ante las corrientes circunstanciales creadas por los más fuertes. Cuando el terreno del liderazgo es hostil, más fuertes deben ser las propuestas para hacer el bien. Pablo decía: “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no desmayamos.” -Gálatas 6:9.

6- PIDIENDO FORTALEZA

Porque todos ellos nos ponían miedo, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será hecha. Esfuerza pues mis manos, oh Dios.” -Nehemías 6:9.

Casi finalizando la obra de reconstrucción de la muralla, surgieron las contradicciones, las falsedades, y el engaño. Nehemías fue un hombre de convicciones fuertes, y eso mantuvo firme su liderazgo. Las adversidades apuntalaron a la intimidación para hacer cesar la obra; pero, ellos no le cedieron espacio al miedo. Los que no querían el bienestar de Jerusalén, trataron por todos los medios de debilitar a sus edificadores. Sin embargo, el liderazgo eficaz de Nehemías no permitió el éxito de la intimidación. La intimidación trae miedo; y el miedo, tiene sus emisarios. Si enfrentas a los emisarios de la intimidación, tendrás segura su derrota y tu victoria será grande.

Nehemías tenía este lema: “Estoy realizando una gran obra. No puedo ir, porque cesaría el trabajo si yo lo abandonase para ir a vosotros.” -Nehemías 6:3. — El liderazgo que valora su obra, escuchará voces de intimidación; pero, no cederá a sus amenazas caprichosas de terror. Las prioridades del líder están en lo productivo de su obra, para no abandonar sus proyectos. El miedo paraliza; pero cuando sabes que es una intimidación falsa, tus acciones contra el miedo las derrotarán. La oración de un líder ante la intimidación está enfocada en la fortaleza. Con la fortaleza divina, el esfuerzo se hace necesario y definitivo, para llevar a buen término los proyectos de fe. La ineptitud se confronta con la actitud.

7- PIDIENDO PROTECCIÓN

¡Acuérdate, oh Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas obras suyas, y también de la profetisa Noadía y de los otros profetas que trataban de intimidarme!” -Nehemías 6:14.

La oposición pasó a ser un chantaje fraguado desde adentro, y por los más débiles que se dejaron seducir. Los enemigos de la obra encontraron emisarios internos, a quienes contrataron para sus propósitos. Nehemías se encontró con la oposición de la falsa espiritualidad generada por seudo profetas. Aunque usaron estrategias carnales y espirituales, no pudieron derribar las convicciones firmes de un hombre fuerte y valiente como Nehemías. El fin de los chantajistas es la intimidación y el descrédito de los fieles como Nehemías. Los enemigos son capaces de hacer lo insospechado con un fin maligno. Un pueblo con liderazgo y devoción, descubre y confronta el chantaje con discernimiento y revelación.

La oración de Nehemías hacia Dios fue dirigida con conocimiento de causa, y con la confrontación a los causantes del chantaje y la intimidación. Al identificar al enemigo y a sus emisarios, se tiene asegurada una victoria en la lucha espiritual. En una sociedad que tolera la cultura del chantaje, habrá oposición hacia los lideres fieles con la misma estrategia del miedo. El enemigo usa el miedo en muchas avenidas para detener los liderazgos de Dios. Dejar en las manos de Dios la oposición montada por los adversarios, es un acto de confianza interior, y una dependencia que garantiza la victoria. “…vendrá el enemigo como río, mas el espíritu de Jehová levantará bandera contra él.” -Isaías 59:19.

8- PIDIENDO COMPASIÓN

¡Acuérdate de mí, oh Dios mío, con respecto a esto, y no borres las bondades que hice por la casa de mi Dios y por sus servicios!” -Nehemías 13:14.

Hay en el libro de Nehemías, el informe de las cantidades de descendientes por patriarcas, una cantidad de pobladores de ciudades que regresaron a Jerusalén, y la distribución del número de lideres en sus respectivas órdenes. Mucha información de reportes que Nehemías recibió están colocados en su libro. Hay además, una parte paralela a la intervención del Sacerdote Esdras y su labor en las lecturas, enseñanzas, e interpretación de las Escrituras a los entendidos y maestros del libro de la Ley. El libro de Nehemías tiene algunas pausas históricas; y esto se debió a su ausencia de algunos meses o años fuera de la congregación de Israel. Sin embargo, cuando volvió, encontró las fallas de una administración que debía ser justa. La oposición ahora era la corrupción, y la falta de integridad en los líderes.

Nehemías no había cambiado, y como gobernador intervino con lealtad y mano dura. Nehemías llevó sus acciones a Dios en oración, pidiendo compasión y misericordia. Nehemías no dudaba de su participación, puesto que estaba en su derecho, y correspondía a su integridad y gobernabilidad como líder. Yo considero qué, Nehemías no pensaba en ser recompensado por Dios, solamente; sino qué, le pedía por la continuidad y la permanencia de su intervención en las cosas del servicio para los Sacerdotes y los Levitas. Toda clase de oración a Dios debe ser impulsada por el temor y la reverencia. Dios toma en cuenta las acciones justas, y las respalda por su amor. Aunque la persona que ora sea frágil, Dios perpetúa su justicia por generaciones. Dios es consciente de aquello para lo cual ha llamado a sus líderes.

9- PIDIENDO POR LOS INTERCESORES

Luego mandé a los levitas que se purificasen y fuesen a guardar las puertas, para santificar el día de sábado. También por esto acuérdate de mí, oh Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu misericordia.” -Nehemías 13:22. — “¡Acuérdate de ellos, oh Dios mío, porque han contaminado el sacerdocio y el pacto de los sacerdotes y de los levitas!” -Nehemías 13:29.

El carácter de Nehemías como gobernador y líder de Israel fue muy fuerte y decidido. Nehemías fue muy celoso y se determinó a poner en orden a la gente, a los lideres, y al cumplimiento correcto de las leyes del Sábado. Cuando las amenazas ya no venían de afuera, sino de adentro; fue Nehemías el encargado de poner orden. Nehemías se anticipó viendo la contaminación del Sacerdocio Levítico, y el incumplimiento del deber ceremonial. El celo de Nehemías lo hizo un hombre de carácter exigente, que talvés algunos lo consideraron exagerado. Como líder, Nehemías intervino dando lugar a su atrevimiento inusual para corregir, censurar, castigar, y romper las maldiciones que trae consigo la desobediencia. Los que son intercesores del pueblo, con su ejemplo bendicen o maldicen contaminando su legado.

Tristemente, el liderazgo se desvirtúa con el correr de los tiempos, por falta de integridad. Es hoy, cuando erróneamente se dice bueno a lo malo, y malo a lo bueno, donde deben brillar los lideres. El liderazgo despunta más por ser metódico, amable, cariñoso, y tolerante; pero como que sobresal menos cuando es rudo, exigente, intolerante, e imponente. Todo liderazgo tiene su lugar, y todos son necesarios en su momento, y en lo que ameritan las circunstancias. Nehemías en lo íntimo y en oración, le pedía perdón a Dios. Es bueno exaltar a Dios con el celo público; y honrarlo, en la oración privada. El celo, la intolerancia, y la rudeza; si se llevan en oración, tendrán respaldo divino, y traerá resultados positivos a los demás. La humildad de Nehemías nos enseña, que es mejor dejar a Dios la aprobación de la responsabilidad propia, y la de los demás en particular.

10- PIDIENDO POR BIENESTAR PERSONAL

Y para la ofrenda de la leña en los tiempos señalados, y para las primicias. Acuérdate de mí, Dios mío, para bien.” -Nehemías 13:31.

El libro de Nehemías termina con su intervención activa en la administración del orden Sacerdotal y sus deberes. Como líder pionero de la restauración, y como gobernador de Israel en Jerusalén, Nehemías corrigió y auspició aún en los pequeños detalles de la responsabilidad de los Levitas. La obra de Nehemías cobra relevancia con su cuidado de guardar respeto e importancia a las cosas de Dios. La obra de Nehemías después de terminada, duró muchos años, y favoreció tremendamente a Israel. Nehemías como líder, tenía una función limitada a su tiempo de vida, y a su responsabilidad con el Rey, quien le había delegado.

Como líder, Nehemías sabía hasta donde podía llegar con su influencia, y siempre procuró hacer su trabajo con integridad, responsabilidad, y excelencia. Si Nehemías pudo ser vencedor en las etapas de la oposición exterior, también lo sería en las etapas de la oposición interior. Cuando el líder se disciplina a sí mismo, será capaz de aplicar la corrección con los demás. Por esa razón Nehemías le pide a Dios que lo tome en cuenta en sus acciones. Jesús dijo, que un día se le pagará a cada uno conforme a sus obras (Mateo 16:27).

CONCLUSIONES

El líder que lleva en la oración a Dios los asuntos más pequeños, hasta los más grandes, será un digno representante con el respaldo divino. Un líder sometido a Dios, será eficaz en su asignación, liderazgo, y misión. La expresión de Nehemías “Acuérdate de mí”, utilizada muchas veces en sus oraciones, tiene un significado de fe, humildad, sumisión, e integridad. El libro de Nehemías comienza con una larga oración a Dios, y también termina con una corta oración a Dios.

La obra terminó, un día las funciones de Nehemías cesaron, y fueron otros los que le sustituyeron en su posición. Todo tiene un final; pero, su fin del principio continuará. Todo lo que se inicia acabará; pero, lo que no se acabarán son las cosechas de lo que se siembra. “Y oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen.” -Apocalipsis 14:13.

*Los versos bíblicos corresponden á la versión Reina Valera.

Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com

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